Una forma fácil de incluir actividad física en tu vida diaria es caminar o andar en bicicleta siempre que sea posible. Si tienes que ir a la oficina o hacer una vuelta, en lugar de irte en carro o moto, considera caminar, si estás relativamente cerca, o ve en bicicleta si te encuentras retirado de tu destino. Sube las escaleras en lugar de tomar el ascensor o estaciona tu vehículo lejos de la entrada para caminar un poco más. Si trabajas en una oficina, intenta levantarte y caminar alrededor cada hora. Por insignificante que parezca, todo movimiento cuenta y te ayudará a mantenerte activo durante el día. Incluye la actividad física en tu rutina de trabajo. Si tienes un trabajo sedentario, considera hacer ejercicios de estiramiento en tu escritorio o levantarte para hacer pausas activas. Aprovecha las oportunidades de ejercicio durante tu tiempo libre. Si te gusta ver televisión, haz ejercicio mientras ves tu programma favorito. Realiza sentadillas, estiramientos o abdominales durante los comerciales. Haz una rutina de ejercicios en casa. Otra forma de incluir la actividad física en tu vida diaria es hacer una rutina de ejercicios en casa. No es necesario un gimnasio o implementos. Puedes trabajar con tu peso corporal, usando objetos domésticos como botellas de agua llenas o sillas.