Para estar sanos, hay ciertos aspectos del fitness que debemos trabajar en nuestra rutina de entrenamiento: el cardio, la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad y, por supuesto, un descanso adecuado. Podemos comenzar decidiendo qué ejercicio queremos hacer cada día. Por ejemplo: hacer cardio lunes y miércoles; fuerza, martes y jueves; flexibilidad y equilibrio viernes y sábado; y, por último, descansar de forma activa los domingos, ya sea caminando o estirando. Si queremos ganar músculo, podemos organizar cada día por grupos musculares, entrenando con o sin material. Lo ideal sería hacer entre dos y cuatro series con 10 repeticiones por ejercicio. Podemos incluir también HIIT, ya que resultará muy útil cuando no tenemos mucho tiempo, ya que, al trabajar de forma tan intensa, se trata de entrenamientos cortos y rápidos. Al crear una rutina de entrenamiento semanal, debemos priorizar siempre el bienestar de nuestro cuerpo y de nuestra mente: mantenernos hidratados, cuidar la técnica e ir aumentando la intensidad a medida que mejoramos. El deporte tiene que hacernos sentir bien, tanto por dentro como por fuera e ir variando nuestra rutina será la mejor forma a hacer que nos siga pareciendo divertido e interesante.