Diseñar parques infantiles sostenibles en un espacio público alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible implica una planificación cuidadosa que garantice accesibilidad, seguridad, mínimo impacto ambiental y beneficios para toda la comunidad.
Incorporar juegos adaptados para peques con movilidad reducida.
Garantizar caminos accesibles y suelos seguros, como caucho reciclado o pavimentos de bajo impacto.
Integrar señalización en braille y pictogramas para facilitar la orientación de peques con discapacidad visual o autismo.
Con juegos fabricados con madera certificada FSC o PEFC, plástico reciclado o acero inoxidable, que ofrecen durabilidad y menor impacto ambiental, como nuestra línea Robinia.
Con uso de pinturas y barnices ecológicos, libres de productos químicos dañinos.
Mediante la incorporación de mobiliario urbano sostenible, con materiales reutilizados o reciclables.
Las instalaciones pueden aprovechar energías renovables no sólo en su fabricación, sino también para su funcionamiento, como utilizar iluminación LED con energía solar, reduciendo el consumo eléctrico.
Como parte de una actuación integral en el municipio, es posible captar y reutilizar aguas pluviales para el riego de jardines.
Las áreas verdes con plantas autóctonas requieren menos agua y favorecen la biodiversidad.
Con fuentes de agua potable accesibles y sistemas de drenaje sostenible.
Zonas de juego que promuevan la creatividad y la interacción, con estructuras que fomenten el juego cooperativo.
Incorporación de paneles informativos sobre fauna, flora y reciclaje, para concienciar sobre la importancia de cuidar el planeta.
En definitiva, los parques infantiles no solo deben ser espacios de diversión, sino también entornos seguros, inclusivos y sostenibles que contribuyan al bienestar de las comunidades y al cuidado del planeta.
En Mobipark apostamos por diseños basados en los ODS para garantizar que estos espacios jueguen un papel clave en la construcción de ciudades más resilientes, equitativas y ecológicas.