Qué son las luces adaptativas
El sistema de luces adaptativas permite modificar la intensidad de luz y la orientación de los faros de un coche, para poder adaptar la iluminación a cada circunstancia de conducción.
Es un sistema muy interesante, sobre todo para aquellas personas que acostumbran a circular de noche.
Además de favorecer la iluminación en curvas, estas luces también varían en función de las condiciones meteorológicas, la velocidad o la vía por la que transite el coche.
Cuál es su funcionamiento
Este sistema funciona a través de una cámara situada en la parte delantera del vehículo y diferentes sensores que recopilan información sobre la velocidad, el ángulo de giro, las condiciones climáticas y de luz, entre otros.
Estos datos son recogidos por una unidad de control, que los procesa y hace que el sistema de luces adaptativas se adecúe a cada situación.
Qué tipos existen
En nuestro taller de confianza nos hemos encontrado con cuatro tipos de luces adaptativas diferentes:
Luces de giro estáticas: Fue el primer paso para este sistema.
Se trata de faros aparte de la iluminación general, que se encuentran en el parachoques, en la parte inferior.
Se activan únicamente en los giros, cuando la dirección supera un determinado número de grados, o al encender las luces intermitentes.
Luces de giro dinámicas: Son la siguiente evolución.
En este caso, las que se mueven según el ángulo de giro son las ópticas principales, en un umbral de 15 a 35 grados.
Asistente de luces de carretera: Este sistema no solo detecta el giro, sino también a los demás usuarios de la vía.
Para ello, se colocan sensores de luces, o en su defecto, una cámara para detectar todas las circunstancias de la carretera.
Asistente de iluminación predictiva: Es el último nivel de este sistema de iluminación.
A través de los datos GPS del navegador del coche, este puede saber dónde está y qué se va a encontrar para adaptar la iluminación a cada situación de forma automática.