Del mismo modo que en los restaurantes de fast-food se utilizan colores estridentes para que el público coma rápido y deje la mesa para otro turno, (creo que todos tenemos en la cabeza el amarillo del Mac Donals), lo mismo ocurre cuando encontramos aulas con las paredes pintadas de amarillo o incluso fucsia y mesas y sillas del famoso “verde cole“.
Hoy en día es crucial el poder equipar a las aulas con mobiliario escolar flexible y versátil que permita la convivencia de diversas dinámicas educativas, como por ejemplo trabajo por equipos, trabajo individual o por parejas, asamblea o presentaciones en gran grupo.. etc
De este modo, detectaremos los posibles “cuellos de botella”, facilitando así los movimientos dentro del aula de la forma más autónoma posible, optimizando los espacios y mejorando incluso la acústica.
Hemos de tener en cuenta que el mobiliario debe ser accesible para los educandos en lugar de armarios altos, mucho mejor estanterías a la altura del alumnado en las que podamos ubicar diferentes materiales didácticos o propuestas educativas.
Los armarios curvos pueden ser una estupenda idea para que niños y niñas puedan dejar sus pertenencias y ropa de calle al entrar al aula o incluso cambiarse de zapatos, y las mesas con formas curvilíneas encajables aportan un punto de creatividad además de favorecen el pensamiento matemático así como la comprensión de la geometría.
Otra cualidad interesante a tener en cuenta es que el mobiliario sea lo más versátil posible, y que no nos dificulte un rediseño del aula cuando las necesidades de los niños y niñas van evolucionando.
Del mismo modo, mesas y sillas deben ser lo más ligeras posibles para que también puedan ser transportadas por niños y niñas, favoreciendo de este modo su autonomía, autoestima y sentido de pertenencia.
Si son apilables para aquellos momentos en los que necesitamos liberar suficiente espacio para llevar a cabo una dinámica mejor que mejor.
Por lo tanto, es fundamental que el mobiliario escolar sea versátil para permitir rediseños del aula según las necesidades cambiantes de los niños y niñas.