Los ejercicios funcionales se caracterizan por ser un tipo de entrenamiento libre en el que se utilizan aparatos y máquinas de gimnasio, apostando esencialmente por ejercicios físicos más dinámicos sosteniendo el propio peso corporal o con elementos, como elásticos, cuerdas, pesas rusas, TRX, Vipr, Bosu, pesas y pelotas medicinales, entre otros. Algunos ejemplos de ejercicios funcionales son las sentadillas, los saltos de tijera o, simplemente, subir escaleras. Un ejercicio funcional debe estar compuesto por ejercicios multiarticulares, es decir, ejercicios que trabajen varias articulaciones en movimiento, para que haya más esfuerzo, y proporcionar flexibilidad adicional al cuerpo. Los ejercicios funcionales trabajan, principalmente, las zonas lumbares y abdominales, recurriendo a movimientos elementales, como: Posicionamiento bípedo y movilidad Alternancia de niveles Empujar/tirar Rotación y cambio direccional Ejercicio en circuito.
Hay muchos ejercicios funcionales que puedes realizar en casa o al aire libre; con o sin equipo de apoyo. Algunos ejemplos son:
1. Barra
2. Peso muerto con una pierna
3. Abdominales
4. Flexiones
5. Balanceo de pesas rusas
6. Zancadas
7. Planchas
8. Sentadillas y saltos de tijera
9. Burpees